despido colectivo

Los diferentes tipos de despido

Existen, fundamentalmente, tres tipos de despido. La clasificación, que depende de las causas por la que se produzca, divide los despidos en objetivos, disciplinarios y colectivos.

Despido objetivo

El despido es objetivo cuando se produce por alguna de las causas que se contemplan en la ley. Se consideran causas objetivas la ineptitud al trabajar, que el trabajador no consiga adaptarse a las modificaciones o innovaciones, motivos económicos, técnicos, organizativos o de producción, la falta de asistencia o ausencia en el puesto y la pérdida de ventas o previsión de ellas.

La indemnización que recibe el trabajador despedido objetivamente es de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades. La empresa ha de comunicar por escrito el despido al trabajador con un mínimo de 15 días y éste dispone de 20 días hábiles para reclamarlo.

Despido disciplinario

El despido disciplinario se produce cuando se incumple gravemente el contrato. Pueden ser causas de un despido disciplinario las faltas de asistencia o puntualidad, la indisciplina o desobediencia, las ofensas verbales o físicas, la transgresión de la buena fe contractual, la disminución continuada y voluntaria en el rendimiento, la embriaguez y el acoso.

Al igual que en el despido objetivo, se ha de comunicar por escrito al trabajador haciendo constar el hecho por el que se produce.

Despido colectivo

El despido colectivo suele deberse a causas económicas, técnicas, organizativas o de producción. Ha de realizarse en un plazo de noventa días y cumplir las siguientes condiciones para que se considere despido colectivo:

  • Si la empresa tiene menos de 100 trabajadores, que afecte como mínimo a diez personas.
  • Si la plantilla es de más de 100 trabajadores, que afecte a al menos el 10 por ciento.
  • Que se despida a todos los trabajadores cuando la plantilla sea superior a cinco.

Despido procedente, improcedente o nulo

Dependiendo de si las causas del despido son consideradas o no válidas por el juez, el despido puede ser calificado de procedente, improcedente o nulo.

  • El despido procedente es aquel en el que has acreditado con pruebas las causas del despido, por lo que el contrato se extingue sin indemnización.
  • El despido improcedente es aquel que se produce cuando la empresa no demuestra ante el juez ningún tipo de pruebas sobre el incumplimiento laboral del trabajador. La consecuencia es readmitir al trabajador o indemnizarle.
  • Por ultimo, se declara nulo cuando el motivo del despido tiene que ver con discriminaciones prohibidas en la Constitución o en la ley.