¿En qué consiste un despido disciplinario?

Se entiende por despido disciplinario aquel que se realiza a raíz de una falta grave o incumplimiento por parte del trabajador. Es importante tener en cuenta que se trata de una falta grave o muy grave.
Las causas por las que puede emitirse un despido disciplinario son:

    • Falta de asistencia o de puntualidad.
    • Falta de obediencia o disciplina.
    • Falta de buena fe contractual.
    • Falta de rendimiento voluntaria y continuada.
    • Falta de rendimiento provocada por la influencia de alcohol o estupefacientes.
    • Falta de respeto: insultos o agresiones hacia compañeros de trabajo, discriminación o acoso.

Para poder emitir un despido disciplinario, el empresario debe informar al trabajador de la causa de éste, documentada y con fechas de la infracción y del despido. Además, si el trabajador es miembro de un sindicato, éste tiene derecho a argumentar su versión de los hechos en presencia del empresario. Si no se realiza de esta forma, el empresario tiene 20 días, que serán abonados al trabajador, para volver a emitir el despido con la documentación apropiada.
Existen determinados casos por los cuales el despido disciplinario puede ser invalidado, en este caso hablaríamos de despido disciplinario improcedente o de despido disciplinario nulo.

Despido disciplinario improcedente:
Para que un despido disciplinario pueda considerarse improcedente, debe existir un fallo judicial que declare que no se ha realizado correctamente, por falta de documentación por parte del empresario o en caso de que los hechos argumentados por el empresario sean falsos. Este tipo de despido improcedente puede derivar en la readmisión del trabajador o en la indemnización pertinente.

Despido disciplinario nulo:
Un despido disciplinario puede considerarse nulo si se violan los derechos y libertades del trabajador o bien si el motivo de despido es por discriminación, amparándose en la legislación vigente. Además, según el Estatuto de los Trabajadores también puede considerarse nulo en los siguientes casos:

    • El trabajador está ejerciendo su derecho a suspensión de contrato por maternidad, paternidad, adopción, acogimiento o por enfermedades o riesgo asociado con el embarazo o la lactancia natural.
    • El trabajador ha sido reintegrado en el trabajo después de ejercer cualquiera de los derechos anteriores y aún no han transcurrido más de nueve meses.
    • La trabajadora está embarazada o es víctima de la violencia de género.

En el caso de que un despido disciplinario se considere nulo, el trabajador será readmitido en su puesto y le será abonado el salario no percibido correspondiente.